
Gente de lo más variopinta se distribuía en los aledaños del Palacio de los Deportes el pasado Viernes 14 de Noviembre. Se calcula que había unas 14.000 personas entre las que se incluían desde adolescentes de todas las tribus urbanas (pijos, punks, emos, heavys, sharp´s, bakalas, etc.) hasta gente que bien podrían haber sido los padres de los anteriores. Todos estaban esperando a la apertura de las puertas. Una espera que se veía amenizada con litros de cerveza o calimocho y porros de mano en mano mientras la policía municipal daba vueltas obligando a la gente a que tirara las bebidas en un contenedor.
Sobre las nueve menos cuarto abrieron las puertas del recinto y la gente comenzó a entrar. Mientras se llenaba se repitió la escena que se había visto fuera aunque esta vez las bebidas habían sido adquiridas en las barras del Palacio de los Deportes a un precio hasta nueve veces más elevado.
Los organizadores comenzaron a pinchar canciones de otros grupos para que el ánimo no decayese. Así se pudieron escuchar "Hell Bells" de AC/DC, "Born to be wild" de Steppenwolf o Roxanne del grupo Platero y Tú , el cual en numerosas ocasiones ha compartido cartel con Extremoduro, además de colaboraciones en canciones y un cd compartido.
Al poco tiempo salieron los Doctor Deseo, el grupo vasco que actuaba de telonero. No causaron gran sensación ya que no es un grupo muy conocido en Madrid e incluso había gente que bromeaba gritando: ¡Que salga Robe! (en referencia al cantante del grupo principal).


Lo mejor del concierto sin duda fue el final, con duelo de guitarristas incluído, apoteósico. Lo peor que "el Rober" que se fue del escenario enfadado, pagando con su público un error que cometieron los técnicos de sonido. De todas formas siempre compensa ver a Extremo, nunca se sabe cuando será la última oportunidad de ver a uno de los mejores grupos de rock españoles, sino el mejor.